lunes, 9 de marzo de 2015

EFECTOS DEL TERREMOTO Y MAREMOTO DE 1835 EN TALCAHUANO, PARTE I.

Por Rolando Herrera Poblete, Profesor de Estado en Historia y Geografía, (UFRO), investigador de la Historia Local y Patrimonio de Talcahuano.


Talcahuano como puerto y ciudad ha sufrido en el pasado (1657,1730,1751,1835,1898,1939,1960,2010) y sufrirá indudable y lamentablemente en el futuro, nuevos terremotos y maremotos, producto del fenómeno geológico de choque de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana; y por su ubicación geográfica costera frente al océano Pacifico ; acentuado además por las características de  sus bahías: una en forma de U orientada hacia el norte, aunque mitigada por la isla Quiriquina, pero igual receptáculo fácil de cualquier oscilación violenta del nivel del mar proveniente de esa orientación. La otra, la de San Vicente, igual susceptible de los maremotos provenientes del sur.

Esto nos obliga a actuar con resiliencia y recrear y actualizar la cultura sísmica de prevención y reacción frente a los desastres naturales telúricos, que ya ha venido siendo desarrollada por todas las generaciones anteriores de choreros , como reacción frente a los sismos del pasado ; para así estar mejor preparados y atentos para evitar lamentables pérdida de vidas humanas y mitigar destrozos materiales. En síntesis, debemos aprender del pasado. 

En febrero pasado se cumplieron 180 años de uno de los desastres naturales más violentos y destructivos de la historia telúrica de Chile, que afectó a los habitantes e infraestructura urbana del entonces floreciente puerto y villa de Talcahuano, ocurrido el 20 de febrero 1835, que es conocido en la historia nacional con el nombre de “La Ruina”, por sus efectos devastadores especialmente en toda la provincia de Concepción. 

Revisando los relatos de las fuentes consultadas sobre este desastre, llama la atención como se repiten algunas características del sismo, comparables con el mega terremoto que sufrimos el 27 de febrero del 2010. Los ruidos subterráneos, los movimientos violentos de la superficie terrestre, la retirada y subida del nivel mar, las escenas de pánico en las personas, la destrucción de casas y edificios, el arrastre por las olas de enseres y objetos , la muerte de personas. Lo que nos lleva a pensar sobre el postulado de que la historia es cíclica, es decir, se repite cada cierto tiempo…

Según datos oficiales actuales del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile: se produjo a las 11:30 AM, hora local, a una latitud de 36º.830 y longitud de 73º.030, con una magnitud o energía liberada de 8.5º Ms (Magnitud con ondas superficiales), teniendo un calificativo de tsunami destructor y mayor (TD). (1)

Otra fuente señala que se originó geológicamente por una falla inversa interplacas (Nazca y Sudamericana), afectando a las zonas entre los ríos Cachapoal a Valdivia. (2) 

Gobernaba el país el presidente Joaquín Prieto Vial (1831 - 1841), de origen penquista , quien asumió el mando de Chile después del triunfo en la batalla de Lircay sobre la tendencia liberal , que finalizó la revolución civil de 1829 y el denominado periodo de la Anarquía , que llevó al poder a la facción conservadora de la entonces élite política gobernante. Prieto fue secundado en las labores de gobierno por su célebre ministro del Interior Diego Portales Palazuelos. Durante su gobierno los puertos de Chile y Talcahuano se vieron favorecidos con la política económica impulsado por su ministro de Hacienda , Manuel Rengifo, tendiente a aumentar los impuestos en beneficio del Estado, a través de la creación de almacenes francos, aduanas y la potenciación de la marina mercante nacional. 

De este fenómeno telúrico existen numerosas y detalladas fuentes, que dan cuenta de sus características y efectos sobre la población y ciudades, siendo uno de los mejores documentados y descritos de la época, desde el punto de vista científico.



Panorámica de Talcahuano en 1828, 7 años antes del sismo de 1835. Dibujo realizado por el naturalista alemán Eduardo Poeppig, que lo visitó para realizar estudios geográficos, botánicos y zoológicos. Se aprecia su aspecto urbano de aldea colonial con casas rústicas y bodegas, además del movimiento naviero del puerto. 



DESCRIPCIÓN DEL GOBERNADOR MANUEL BAYÓN.

Una de las descripciones que hemos recopilado corresponde al informe de la autoridad oficial local del puerto de Talcahuano, el gobernador del Departamento Manuel Bayón, al Intendente de la provincia de Concepción. 

En este relato el gobernador Bayón , en síntesis , enfatiza que el horrible temblor ocurrido a las 11,20, derribó en 3 minutos gran parte de los edificios del pueblo, y que a partir las 12,30 había sido seguido por tres horrorosos y espumosos penachos de agua de gran altura, que destruyeron las poblaciones y habitaciones de la costa, y ahogaron a los pobladores y al ganado (30 a 40 victimas) ; seguido de retiradas del mar que dejaron en seco las embarcaciones de la bahía, haciéndolas chocar y enredar, arrastrando a su vez , los bienes de los vecinos. 

Pero veamos en detalle la descripción de esta autoridad departamental:

“…el 20 del precitado mes a las once y veinte minutos da la mañana había habido en Talcahuano un horrible temblor de tierra que en el espacio de tres minutos derribó todos los techos y gran parte de los edificios del pueblo, y que los continuos fuertes sacudones que se le siguieron aumentaron progresivamente los estragos. Que a las doce y media se había mostrado por Boca chica arrimado a la costa de Tumbes un penacho de agua tan majestuoso como horroroso, el que vino destruyendo totalmente las numerosas poblaciones de la costa, y derribando los riscos que se le oponían llegó a consumar la obra de destrucción, arrancando hasta los cimientos de los edificios del oeste.

Que a los pocos minutos hizo el mar una retirada como de doce cuadras dejando en seco las embarcaciones de la bahía, y arrastrando consigo los intereses que formaban el bienestar de los vecinos y de muchos de la provincia, y que para que los habitantes del centro y de la caleta no fuesen más , vino a la una y media un golpe de agua con la mansedumbre de una taza de leche, que bañó todo lo que había escapado del primer furor de las olas, y destruyó del mismo modo las habitaciones. Que veinte minutos después al retirarse de nuevo el mar hizo chocar a las embarcaciones, y enredó sus amarras de un modo inconcebible, y que a la una y media de la tarde se hizo ver por la Boca grande de la Quiriquina una espaciosa barra de agua espumosa de prodigiosa altura que pasó por la isla de Rocuán, en donde arruinando las poblaciones ahogó también a sus pobladores y ganados, y que paró su furia en el lugar de los Perales.

Los asombrosos efectos de este fenómeno terrible han sido: que todos los edificios, a excepción de los ranchos del cerro (que también han sufrido considerablemente algunos daños) hayan sido arrancados hasta sus cimientos: que nadie cuenta con lo más mínimo de sus intereses, y que descansan en paz más de treinta a cuarenta víctimas que han caído bajo este terrible golpe tan feroz como inesperado.

Las particularidades que han causadlo los movimientos de la tierra y del mar son tantas y tan extrañas, que me abstendré por temor de ser tachado de exagerador de entrar en los pormenores: baste sólo este suceso para que se comprendan: la señora Rogers, que a la primera salida del mar trató de embarcarse con sus hijos, tuvo la desgracia de verse arrojada a una distancia de seis cuadras hacia tierra con tres hijos ; en uno de los fragmentos del bote el cuarto hijo de edad de cuatro años asido de las manitas a un pedazo de tabla que formaría la vigésima parte del bote, fue hallado a las inmediaciones de Lirquén por una embarcación que se dirigía a este puerto , y aunque fue tomado exánime, ya está restablecida esta afortunada criatura. Finalmente, una masa de roca, que se calcula en cerca de veinticinco mil toneladas, fue desgajada de las montañas de la Quiriquina, y se dice haber caído al lado de la Boca grande de la bahía de Talcahuano.” (3)


Las autoridades centrales de gobierno de la época, a través de la Intendencia, ministerios de Interior y Hacienda pronto reaccionaron ante el desastre, tomando varias medidas de reconstrucción, como por ejemplo: 

-Construir edificios provisionales de maderas en el puerto de Talcahuano con el objeto de restablecer las oficinas de aduanas, tesorería y factoría de especies estancadas.

-Contratación de 10 y 33 oficiales de carpintería costeados por el gobierno para que se empleasen en el servicio público o de particulares en Talcahuano.

-Además se expidieron órdenes para fletar un buque que transportase a cuenta del fisco, desde Chiloé a Talcahuano, cincuenta mil tablas de alerce para que se empleasen en las reparaciones del puerto. (4) 


DESCRIPCIÓN DE IGNACIO DOMEYKO Y PAUL DELANO.


Otro autor que escribe sobre los estragos del fenómeno telúrico de 1835, es el naturalista polaco, Ignacio Domeyko, contratado por el gobierno chileno en 1838, para enseñar mineralogía y química en el liceo de La Serena y Copiapó. 

Entre 1840 y 1846 realizó viajes por gran parte del país estudiando la geología de extensas zonas. Destacando la inexplorada riqueza minera de Chile. En 1847 fue contratado como profesor del Instituto Nacional, finalmente fue rector de la Universidad de Chile entre 1867 y 1883.

Domeyko recorrió también la Araucanía, en 1845, cuando este territorio aún no había sido incorporado a la soberanía nacional. Luego escribió un libro donde describe las características físicas de esa zona casi desconocida para los chilenos, junto con las costumbres de sus habitantes. También explicó en este texto las razones por las cuales los mapuches no habían podido ser sometidos, esbozando una propuesta para su reducción.(5)

En el trayecto de viaje a los territorios de la Araucanía, arribó en un vapor, el 30 de diciembre de 1845, al puerto de Talcahuano, donde fue hospedado por el vecino y rico comerciante oriundo de Estados Unidos, Paul Delano , quien le testimonió sus impresiones sobre el terremoto y maremoto de 1835. 

Al arribar la bahía el naturalista polaco quedó impresionado por la belleza y serenidad y amplitud de la bahía e isla Quiriquina, por sus cerros y bosques verdes, muy distintos a los parajes desérticos del norte chico chileno, que él conocía.

Agrega que el puerto de Talcahuano era uno de los mejores y más seguros del océano. Allí encontró una docena de buques mercantes anclados, que estaban transportando en botes y chalupas sacos con trigo a algunos buques, y otros que descargaban mercancías.

Asimismo, destaca que el puerto y el pueblo contaba con tres mil habitantes; y que había pasado por tristes vicisitudes, como el saqueo realizado por el realista Benavides, al finalizar la guerra de la independencia ; y su total destrucción por un terremoto y por las inundaciones del mar en el año 1835.

Domeyko señala que pasó un día en Talcahuano, visitando además los yacimientos de carbón natural de formación terciaria, que se encontraban en gran cantidad en la orilla de la bahía y en Andalién, que se empleaba en los vapores, y que además constituía uno de los rubros de la riqueza de la provincia.(6) 




Ignacio Domeyko Ancuba (1802-1889)

Científico y mineralogista polaco , quien arribó a Talcahuano en 1845  en viaje a La Araucanía y que recogió los testimonios sobre  el sismo de 1835,  de parte de Paul Delano Ferguson.



Según Domeyko, Delano le contó que en el momento del terremoto se encontraba con su padre y toda la familia en la orilla de la bahía, en el mismo lugar en que reconstruyó la misma casa, tal como estaba antes del terremoto.

Delano le relata que el terremoto fue antecedido por un espantoso ruido subterráneo, que no dejaba tenerse en pie y que derrumbó al pueblo. Luego el mar comenzó a retroceder y que refluyó furiosamente sobre las casas de la costa destruyéndolas.

Su familia logró huir en una chalupa y refugiarse en un barco, antes de que el mar nuevamente comenzara a agitarse y alejarse de la costa, dejando a la bahía sin agua; para luego retornar con violencia; abatiendo la ciudad con fuerza hasta el borde del cerro, donde logró refugiarse la población en su cima. Los espantosos llantos y gritos de mujeres y niños llegaban al barco, junto al ruido de las olas que chocaban contra las cosas y rocas.

Delano dramáticamente agrega que 3 olas verticales y espumosas avanzaron sobre el pueblecito hundiéndolo y derrumbando con lo poco que quedaba y barriendo con enseres y cadáveres.







Paul J. Delano Tripp (1775-1842)  oficial de marina norteamericano, contratado para colaborar en las guerras de independencia de Chile, capitán de puerto de Talcahuano y su esposa  Ann Ferguson (1774-1847), quienes junto a su familia  sufrieron  la perdida de su mansión  y sobrevivieron a  los embates del maremoto de 1835.  

A continuación reproducimos el testimonio de Delano transcrito por Domeyko:

“Un espantoso estrépito subterráneo precedió en algunos segundos el terremoto; el suelo temblaba y oscilaba bajo los pies de tal forma que uno no podía tenerse en pie. De pronto el mar empezó a alejarse de la orilla y, habiendo retrocedido un par de estadios al interior de la bahía, refluyó con un tremendo estrépito y fragor al continente hundiendo muchas chozas y casas de la costa. Al verlo el capitán de un buque, amigo del señor Délano, envió a toda prisa un chalupa en la que, aprovechando el instante, la familia medio muerta de terror logró huir a tiempo y llegar al barco. Porque a los pocos minutos el mar comenzó de nuevo a agitarse y alejarse de la orilla, dejando todo el fangoso fondo de la bahía sin agua hasta el lugar en que los buques empezaban a soltarse de las anclas y de nuevo retornaba, al comienzo lentamente y luego con creciente violencia a su lecho. 

Pero no se detuvo en la orilla; por el contrario, se abatió sobre la ciudad con tal fuerza y empuje que casi de un solo golpe hundió todas las casas hasta el cerro más próximo. El espantoso llanto y griterío de mujeres, niños y de casi toda la población refugiada en ese cerro nos llegaba a través del fragor de las olas que chocaban contra las casas y las rocas. Pero no llegaron hasta la cima del cerro y, al refluir, sólo dejaron tras de sí montones de ruinas, de objetos y a trechos sólo desnudas paredes inclinadas. Una gran parte de la bahía quedó nuevamente sin agua, pero el terror y el espanto llegaron al clímax cuando se vio por tercera vez el cúmulo de olas verticales y espumosas que avanzaban como al salto. La gente ya no tenía dónde huir y quedaba poco por destruir. Esta vez las olas subieron un poco más lejos que la vez anterior y, al alejarse con más ímpetu del pueblecito totalmente derrumbado, barrieron con todo lo que quedaba por el camino, con todos los enseres de los habitantes y no pocos cadáveres”. (7)

Domeyko concluye estas notas comentando sobre la reconstrucción de Talcahuano después el maremoto de 1835, señalando: 

“Siete años más tarde se reconstruyeron en el mismo lugar las casas, la iglesia, los comercios, las aduanas y los almacenes, como si no hubiese habido un terremoto y como si la gente ya estuviera segura de que una calamidad similar jamás volvería a producirse.” (8)

Finalmente sobre Délano, agrega:

“…hombre al parecer precavido, reconstruyó sobre los mismos fundamentos en que estaba la casa de la que sus padres escaparon milagrosamente con vida, un espléndido palacio, y trabajando tranquilamente en él, aun cuando desde las ventanas de su despacho se veía Penco tres veces destruido. Pero pensaba vender el palacio.” (9)






Paul H. Delano Ferguson  (1806-1881)
Destacado empresario y socio de industrias molineras, textiles , carboníferas, navieras y comerciales en Penco , Tomé, Coronel y Talcahuano.Testimonió a Domeyko sus vivencias sobre el sismo de 1835 en Talcahuano. 



BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES: 

(1) http://www.sismologia.cl

(2) http://es.wikipedia.org

(3) José Javier Guzmán, El Chileno Instruido en la Historia Topográfica, Civil y Política de su País, Tomo 2º, Santiago de Chile, Imprenta Araucana, año 1836. pág. 135, 136, 137.

(4) José Javier Guzmán, El Chileno Instruido en la Historia Topográfica, Civil y Política de su País, Tomo 2º, Santiago de Chile, Imprenta Araucana, año 1836. pág. 753.

(5) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de Chile, 2010. 

(6) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de Chile, 2010. pág. 107 a 115.

(7) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de Chile, 2010. pág. 107 a 115.

(8) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de Chile, 2010. pág. 107 a 115.

(9) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de Chile, 2010. pág. 107 a 115


Observación: se autoriza utilizar el material redactado e imágenes citando al autor y las fuentes.








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