Por Rolando Herrera Poblete, Profesor de
Estado en Historia y Geografía, (UFRO), investigador de la Historia Local y
Patrimonio de Talcahuano.
Talcahuano como puerto y ciudad ha sufrido
en el pasado (1657,1730,1751,1835,1898,1939,1960,2010) y sufrirá indudable y
lamentablemente en el futuro, nuevos terremotos y maremotos, producto del
fenómeno geológico de choque de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana;
y por su ubicación geográfica costera frente al océano Pacifico ; acentuado
además por las características de sus bahías: una en forma de
U orientada hacia el norte, aunque mitigada por la isla Quiriquina, pero
igual receptáculo fácil de cualquier oscilación violenta del nivel del mar
proveniente de esa orientación. La otra, la de San Vicente, igual susceptible
de los maremotos provenientes del sur.
Esto nos obliga a actuar con resiliencia
y recrear y actualizar la cultura sísmica de prevención y reacción frente
a los desastres naturales telúricos, que ya ha venido siendo desarrollada por
todas las generaciones anteriores de choreros , como reacción frente a los
sismos del pasado ; para así estar mejor preparados y atentos para evitar lamentables
pérdida de vidas humanas y mitigar destrozos materiales. En síntesis, debemos
aprender del pasado.
En febrero pasado se cumplieron 180 años
de uno de los desastres naturales más violentos y destructivos de la historia
telúrica de Chile, que afectó a los habitantes e infraestructura urbana del
entonces floreciente puerto y villa de Talcahuano, ocurrido el 20 de febrero
1835, que es conocido en la historia nacional con el nombre de “La Ruina”, por
sus efectos devastadores especialmente en toda la provincia de
Concepción.
Revisando los relatos de las fuentes
consultadas sobre este desastre, llama la atención como se repiten algunas
características del sismo, comparables con el mega terremoto que sufrimos el 27
de febrero del 2010. Los ruidos subterráneos, los movimientos violentos de la
superficie terrestre, la retirada y subida del nivel mar, las escenas de pánico
en las personas, la destrucción de casas y edificios, el arrastre por las olas
de enseres y objetos , la muerte de personas. Lo que nos lleva a pensar sobre
el postulado de que la historia es cíclica, es decir, se repite cada cierto
tiempo…
Según datos oficiales actuales del Centro
Sismológico Nacional de la Universidad de Chile: se produjo a las 11:30 AM,
hora local, a una latitud de 36º.830 y longitud de 73º.030, con una magnitud o
energía liberada de 8.5º Ms (Magnitud con ondas superficiales), teniendo un
calificativo de tsunami destructor y mayor (TD). (1)
Otra fuente señala que se originó
geológicamente por una falla inversa interplacas (Nazca y Sudamericana),
afectando a las zonas entre los ríos Cachapoal a Valdivia. (2)
Gobernaba el país el presidente Joaquín
Prieto Vial (1831 - 1841), de origen penquista , quien asumió el mando de Chile
después del triunfo en la batalla de Lircay sobre la tendencia liberal , que
finalizó la revolución civil de 1829 y el denominado periodo de la Anarquía ,
que llevó al poder a la facción conservadora de la entonces élite política
gobernante. Prieto fue secundado en las labores de gobierno por su célebre
ministro del Interior Diego Portales Palazuelos. Durante su gobierno los
puertos de Chile y Talcahuano se vieron favorecidos con la política económica
impulsado por su ministro de Hacienda , Manuel Rengifo, tendiente a aumentar
los impuestos en beneficio del Estado, a través de la creación de almacenes
francos, aduanas y la potenciación de la marina mercante nacional.
De este fenómeno telúrico existen
numerosas y detalladas fuentes, que dan cuenta de sus características y efectos
sobre la población y ciudades, siendo uno de los mejores documentados y
descritos de la época, desde el punto de vista científico.
Panorámica de Talcahuano en 1828, 7 años antes del sismo de 1835. Dibujo realizado por el naturalista alemán Eduardo Poeppig, que lo visitó para realizar estudios geográficos, botánicos y zoológicos. Se aprecia su aspecto urbano de aldea colonial con casas rústicas y bodegas, además del movimiento naviero del puerto.
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DESCRIPCIÓN DEL GOBERNADOR MANUEL BAYÓN.
Una de las descripciones que hemos
recopilado corresponde al informe de la autoridad oficial local del puerto de
Talcahuano, el gobernador del Departamento Manuel Bayón, al Intendente de la
provincia de Concepción.
En este relato el gobernador Bayón , en
síntesis , enfatiza que el horrible temblor ocurrido a las 11,20, derribó en 3
minutos gran parte de los edificios del pueblo, y que a partir las 12,30 había
sido seguido por tres horrorosos y espumosos penachos de agua de gran altura,
que destruyeron las poblaciones y habitaciones de la costa, y ahogaron a los
pobladores y al ganado (30 a 40 victimas) ; seguido de retiradas del mar que
dejaron en seco las embarcaciones de la bahía, haciéndolas chocar y enredar,
arrastrando a su vez , los bienes de los vecinos.
Pero veamos en detalle la descripción de
esta autoridad departamental:
“…el 20 del precitado mes a las once y
veinte minutos da la mañana había habido en Talcahuano un horrible temblor de
tierra que en el espacio de tres minutos derribó todos los techos y gran parte
de los edificios del pueblo, y que los continuos fuertes sacudones que se le
siguieron aumentaron progresivamente los estragos. Que a las doce y media se
había mostrado por Boca chica arrimado a la costa de Tumbes un penacho de agua
tan majestuoso como horroroso, el que vino destruyendo totalmente las numerosas
poblaciones de la costa, y derribando los riscos que se le oponían llegó a
consumar la obra de destrucción, arrancando hasta los cimientos de los
edificios del oeste.
Que a los pocos minutos hizo el mar una
retirada como de doce cuadras dejando en seco las embarcaciones de la bahía, y
arrastrando consigo los intereses que formaban el bienestar de los vecinos y de
muchos de la provincia, y que para que los habitantes del centro y de la caleta
no fuesen más , vino a la una y media un golpe de agua con la mansedumbre de
una taza de leche, que bañó todo lo que había escapado del primer furor de las
olas, y destruyó del mismo modo las habitaciones. Que veinte minutos después al
retirarse de nuevo el mar hizo chocar a las embarcaciones, y enredó sus amarras
de un modo inconcebible, y que a la una y media de la tarde se hizo ver por la
Boca grande de la Quiriquina una espaciosa barra de agua espumosa de prodigiosa
altura que pasó por la isla de Rocuán, en donde arruinando las poblaciones
ahogó también a sus pobladores y ganados, y que paró su furia en el lugar de
los Perales.
Los asombrosos efectos de este fenómeno
terrible han sido: que todos los edificios, a excepción de los ranchos del
cerro (que también han sufrido considerablemente algunos daños) hayan sido
arrancados hasta sus cimientos: que nadie cuenta con lo más mínimo de sus
intereses, y que descansan en paz más de treinta a cuarenta víctimas que han
caído bajo este terrible golpe tan feroz como inesperado.
Las particularidades que han causadlo los
movimientos de la tierra y del mar son tantas y tan extrañas, que me abstendré
por temor de ser tachado de exagerador de entrar en los pormenores: baste sólo
este suceso para que se comprendan: la señora Rogers, que a la primera salida
del mar trató de embarcarse con sus hijos, tuvo la desgracia de verse arrojada
a una distancia de seis cuadras hacia tierra con tres hijos ; en uno de los
fragmentos del bote el cuarto hijo de edad de cuatro años asido de las manitas
a un pedazo de tabla que formaría la vigésima parte del bote, fue hallado a las
inmediaciones de Lirquén por una embarcación que se dirigía a este puerto , y
aunque fue tomado exánime, ya está restablecida esta afortunada criatura.
Finalmente, una masa de roca, que se calcula en cerca de veinticinco mil
toneladas, fue desgajada de las montañas de la Quiriquina, y se dice haber
caído al lado de la Boca grande de la bahía de Talcahuano.” (3)
Las autoridades centrales de gobierno de
la época, a través de la Intendencia, ministerios de Interior y Hacienda pronto
reaccionaron ante el desastre, tomando varias medidas de reconstrucción, como
por ejemplo:
-Construir edificios provisionales de
maderas en el puerto de Talcahuano con el objeto de restablecer las oficinas de
aduanas, tesorería y factoría de especies estancadas.
-Contratación de 10 y 33 oficiales de
carpintería costeados por el gobierno para que se empleasen en el servicio
público o de particulares en Talcahuano.
-Además se expidieron órdenes para fletar
un buque que transportase a cuenta del fisco, desde Chiloé a Talcahuano,
cincuenta mil tablas de alerce para que se empleasen en las reparaciones del
puerto. (4)
DESCRIPCIÓN DE IGNACIO DOMEYKO Y PAUL
DELANO.
Otro autor que escribe sobre los estragos
del fenómeno telúrico de 1835, es el naturalista polaco, Ignacio Domeyko,
contratado por el gobierno chileno en 1838, para enseñar mineralogía y química
en el liceo de La Serena y Copiapó.
Entre 1840 y 1846 realizó viajes por gran
parte del país estudiando la geología de extensas zonas. Destacando la
inexplorada riqueza minera de Chile. En 1847 fue contratado como profesor del
Instituto Nacional, finalmente fue rector de la Universidad de Chile entre 1867
y 1883.
Domeyko recorrió también la Araucanía, en
1845, cuando este territorio aún no había sido incorporado a la soberanía
nacional. Luego escribió un libro donde describe las características físicas de
esa zona casi desconocida para los chilenos, junto con las costumbres de sus
habitantes. También explicó en este texto las razones por las cuales los
mapuches no habían podido ser sometidos, esbozando una propuesta para su
reducción.(5)
En el trayecto de viaje a los territorios
de la Araucanía, arribó en un vapor, el 30 de diciembre de 1845, al puerto de
Talcahuano, donde fue hospedado por el vecino y rico comerciante oriundo de
Estados Unidos, Paul Delano , quien le testimonió sus impresiones sobre el
terremoto y maremoto de 1835.
Al arribar la bahía el naturalista polaco
quedó impresionado por la belleza y serenidad y amplitud de la bahía e isla
Quiriquina, por sus cerros y bosques verdes, muy distintos a los parajes
desérticos del norte chico chileno, que él conocía.
Agrega que el puerto de Talcahuano era uno
de los mejores y más seguros del océano. Allí encontró una docena de buques
mercantes anclados, que estaban transportando en botes y chalupas sacos con
trigo a algunos buques, y otros que descargaban mercancías.
Asimismo, destaca que el puerto y el pueblo
contaba con tres mil habitantes; y que había pasado por tristes vicisitudes,
como el saqueo realizado por el realista Benavides, al finalizar la guerra de
la independencia ; y su total destrucción por un terremoto y por las
inundaciones del mar en el año 1835.
Domeyko señala que pasó un día en
Talcahuano, visitando además los yacimientos de carbón natural de formación
terciaria, que se encontraban en gran cantidad en la orilla de la bahía y en
Andalién, que se empleaba en los vapores, y que además constituía uno de los
rubros de la riqueza de la provincia.(6)
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Ignacio Domeyko Ancuba (1802-1889)
Científico y
mineralogista polaco , quien arribó a Talcahuano en 1845 en viaje
a La Araucanía y que recogió los testimonios sobre el sismo de 1835,
de parte de Paul Delano Ferguson.
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Según Domeyko, Delano le contó que en el
momento del terremoto se encontraba con su padre y toda la familia en la orilla
de la bahía, en el mismo lugar en que reconstruyó la misma casa, tal como
estaba antes del terremoto.
Delano le relata que el terremoto fue
antecedido por un espantoso ruido subterráneo, que no dejaba tenerse en pie y
que derrumbó al pueblo. Luego el mar comenzó a retroceder y que refluyó
furiosamente sobre las casas de la costa destruyéndolas.
Su familia logró huir en una chalupa y refugiarse
en un barco, antes de que el mar nuevamente comenzara a agitarse y alejarse de
la costa, dejando a la bahía sin agua; para luego retornar con violencia;
abatiendo la ciudad con fuerza hasta el borde del cerro, donde logró refugiarse
la población en su cima. Los espantosos llantos y gritos de mujeres y niños
llegaban al barco, junto al ruido de las olas que chocaban contra las cosas y
rocas.
Delano dramáticamente agrega que 3 olas
verticales y espumosas avanzaron sobre el pueblecito hundiéndolo y derrumbando
con lo poco que quedaba y barriendo con enseres y cadáveres.
Paul J. Delano Tripp
(1775-1842) oficial de marina norteamericano, contratado para colaborar
en las guerras de independencia de Chile, capitán de
puerto de Talcahuano y su esposa Ann Ferguson (1774-1847), quienes junto
a su familia sufrieron la perdida de su mansión y
sobrevivieron a los embates del maremoto de 1835.
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A continuación reproducimos el testimonio
de Delano transcrito por Domeyko:
“Un espantoso estrépito subterráneo
precedió en algunos segundos el terremoto; el suelo temblaba y oscilaba bajo
los pies de tal forma que uno no podía tenerse en pie. De pronto el mar empezó
a alejarse de la orilla y, habiendo retrocedido un par de estadios al interior
de la bahía, refluyó con un tremendo estrépito y fragor al continente hundiendo
muchas chozas y casas de la costa. Al verlo el capitán de un buque, amigo del
señor Délano, envió a toda prisa un chalupa en la que, aprovechando el
instante, la familia medio muerta de terror logró huir a tiempo y llegar al
barco. Porque a los pocos minutos el mar comenzó de nuevo a agitarse y alejarse
de la orilla, dejando todo el fangoso fondo de la bahía sin agua hasta el lugar
en que los buques empezaban a soltarse de las anclas y de nuevo retornaba, al
comienzo lentamente y luego con creciente violencia a su lecho.
Pero no se detuvo en la orilla; por el
contrario, se abatió sobre la ciudad con tal fuerza y empuje que casi de un
solo golpe hundió todas las casas hasta el cerro más próximo. El espantoso
llanto y griterío de mujeres, niños y de casi toda la población refugiada en
ese cerro nos llegaba a través del fragor de las olas que chocaban contra las
casas y las rocas. Pero no llegaron hasta la cima del cerro y, al refluir, sólo
dejaron tras de sí montones de ruinas, de objetos y a trechos sólo desnudas
paredes inclinadas. Una gran parte de la bahía quedó nuevamente sin agua, pero
el terror y el espanto llegaron al clímax cuando se vio por tercera vez el cúmulo
de olas verticales y espumosas que avanzaban como al salto. La gente ya no
tenía dónde huir y quedaba poco por destruir. Esta vez las olas subieron un
poco más lejos que la vez anterior y, al alejarse con más ímpetu del pueblecito
totalmente derrumbado, barrieron con todo lo que quedaba por el camino, con
todos los enseres de los habitantes y no pocos cadáveres”. (7)
Domeyko concluye estas notas comentando
sobre la reconstrucción de Talcahuano después el maremoto de 1835,
señalando:
“Siete años más tarde se reconstruyeron en
el mismo lugar las casas, la iglesia, los comercios, las aduanas y los
almacenes, como si no hubiese habido un terremoto y como si la gente ya
estuviera segura de que una calamidad similar jamás volvería a producirse.” (8)
Finalmente sobre Délano, agrega:
“…hombre al parecer precavido, reconstruyó
sobre los mismos fundamentos en que estaba la casa de la que sus padres
escaparon milagrosamente con vida, un espléndido palacio, y trabajando
tranquilamente en él, aun cuando desde las ventanas de su despacho se veía
Penco tres veces destruido. Pero pensaba vender el palacio.” (9)
Paul H. Delano Ferguson (1806-1881)
Destacado empresario
y socio de industrias molineras, textiles , carboníferas, navieras y
comerciales en Penco , Tomé, Coronel y Talcahuano.Testimonió a Domeyko
sus vivencias sobre el sismo de 1835 en Talcahuano.
|
BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES:
(1) http://www.sismologia.cl
(2) http://es.wikipedia.org
(3) José Javier Guzmán, El Chileno
Instruido en la Historia Topográfica, Civil y Política de su País, Tomo 2º,
Santiago de Chile, Imprenta Araucana, año 1836. pág. 135, 136, 137.
(4) José Javier Guzmán, El Chileno
Instruido en la Historia Topográfica, Civil y Política de su País, Tomo 2º,
Santiago de Chile, Imprenta Araucana, año 1836. pág. 753.
(5) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus
habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de
Chile, 2010.
(6) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus
habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de
Chile, 2010. pág. 107 a 115.
(7) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus
habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de
Chile, 2010. pág. 107 a 115.
(8) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus
habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de
Chile, 2010. pág. 107 a 115.
(9) Ignacio Domeyko. La Araucanía y sus
habitantes, Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile, Santiago de
Chile, 2010. pág. 107 a 115
Observación: se autoriza utilizar el
material redactado e imágenes citando al autor y las fuentes.



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